Albañiles, Voluntarios, Profesores de Yoga, Médicos, Ingenieros y otros Artistas.

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Cuando buscamos el bienestar de las personas, entendemos que se participa porque en el fondo de nuestro ser hay algo que nos mueve o nos conmueve. Pueden ser diferentes motivaciones, pero todas tienen en común la búsqueda de una mejora para la sociedad. Una mejora general pata todos y todas. 

Yo entiendo o más bien siento algo que me une a los demás. Algo que me conecta primero conmigo y seguido con mi entorno. En ese espacio no cabe ni el rechazo, ni la incomprensión, ni la intolerancia, ni la envidia, ni la necesidad de ser más que el otro. Tampoco cabe la perfección ya que eso requiere un control total de todo y encima no funciona.

Para bien y para mal, el EGO está en todas partes. Es más común verlo en los países desarrollados. Es más común verlo en el poder, en las sociedades que viven en competencia entre grandes empresas, entre compañeros, entre vecinos. Parece que hay que demostrar algo. Parece que el estatus social marca la diferencia. Para muchos, la riqueza material es sinónimo de triunfo. El ser humano se cree superior y no soporta que alguien cuestione su valor. Un valor material o de ideas y conceptos en su cabeza en donde se siente más que los demás y donde no hay espacio para el amor. Solo poder y superioridad. En esto del ego hay grados ya que hay egos que son grandes monstruos y otros más pequeños, pero no dejan de ser egos.

La parte buena del ego es que puede enseñarnos lo estúpidos que podemos llegar a ser. Entonces puede haber un gran cambio o no. Puede que el ego sea tan fuerte que no deje ningún espacio al cambio, pero también puede que despierte ese corazoncito que llevamos dentro. Ese corazoncito que quita esa postura de creerse superior por hacer o inventar algo bueno. Vívelo y disfrútalo, por supuesto que es algo bueno pero no lo estropees con esa sonrisa imbécil o con esos aires de superioridad donde te crees mas que los demás. Quitémonos esa imagen estúpida y seamos simplemente nosotros mismos.

Siempre recuerdo esta frase de mi querido Principito. “Lo esencial es invisible a los ojos”. 

Eso que no se puede ver ni estudiar ni enmarcar. Eso es lo más puro y sano para el mundo y ahí el ego ya no puede ni siquiera asomarse.

Recordemos siempre esto. Lo esencial está siempre ahí. Solo tenemos que parar y dejar que ese corazoncito salga con esa sonrisa natural que no necesita aplausos. 

En un mundo sin egos, viviríamos un verdadero paraíso donde nadie se quedaría fuera y todo lo afrontaríamos y disfrutaríamos juntos.

On ne voit bien qu’avec le coeur. L’essentiel est invisible pour les yeux.

Publicado por Fernan

Nunca sabes lo fuerte que eres hasta que ser fuerte es tu única opción

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